La historia de la Iglesia en Madrid es rica en frutos de santidad, y estos santos «no son cosa del pasado», sino «modelos e intercesores» para el hombre de hoy. Así se manifiesta el delegado episcopal para las Causas de los Santos, Alberto Fernández, con motivo de la reciente inauguración de la Ruta de la Santidad por el cardenal Carlos Osoro, su gran impulsor. Propuesta como una peregrinación a las tumbas de los ocho santos cuyos restos reposan en Madrid, ha sido diseñada de manera conjunta por la Delegación Episcopal para las Causas de los Santos y la Delegación Episcopal de Jóvenes; es un recorrido abierto a grupos, parroquias, movimientos, pero de manera especial a los jóvenes. Se trata de que el peregrino se acerque a la santidad a través de aquellos que ya están en los altares y que han vivido en las mismas calles, y ver «con qué ojos miraban ellos» su realidad. Todo esto bajo el prisma de Gaudete et exsultate sobre la llamada a la santidad en el mundo actual, en la que el Papa Francisco asegura que esta «es camino de misión». Por eso, a los santos de la ruta se los conocerá también en su dimensión testimonial.
Los santos que se veneran en este recorrido aportan una gran riqueza en diversidad de carismas y de vidas a la historia de la Iglesia en Madrid: hay mártires, esposos, educadores, y variadas congregaciones religiosas que los custodian. A san Isidro, patrón de Madrid, y santa María de la Cabeza, su esposa,










