domingo, 7 de septiembre de 2014

Al comienzo del nuevo curso

Ofrecemos dos decálogos para motivar en el comienzo de este nuevo curso. Lo acompañamos de algunas imágenes sugerentes de los humoristas J. Morgan y S. Gutiérrez.



    
Decálogo para el curso

1 Organízate. Ordena tus cosas. 
Funcionarás mejor. 

2 Pide a Dios que te abra el apetito por la ciencia, por el estudio, por la responsabilidad. La etapa que inicias es inversión para el mañana.
3 Aficiónate a la lectura. Mucha televisión te distraerá, no te va a costar; leer sí te costará. El saber leer te llevará al éxito en los estudios. 
4 Sé responsable. Esfuérzate y da tu propia respuesta a las ofertas de estudio y de trabajo de los profesores. 
5 Ilusiónate. Mira siempre adelante, con ojos limpios. Con ilusión todo te será más fácil y será un buen motor para avanzar con ganas. 
6 Sé buen compañero, sé buena compañera. Amable, cariñoso y atento. 
7 Utiliza los medios, libros, bolígrafos. No vale decir: “Se me ha olvidado”. 
8 Ten buenos modales. Usa palabras educadas, lávate la boca si se te escapa alguna grosería. 
9 Respeta la vida. Apréciala y que se vea que es así en personas, animales y plantas. 
10 Procura siempre hacer bien las cosas. Te sentirás mejor y te irás superando y estarás satisfecho y contento de ti mismo. Te auto-estimarás y esto va a ser la base de tu superación en todo. 

                                         Decálogo para el nuevo curso (J. Leoz)
  
1. Que los errores del año pasado no te impidan avanzar en aquellos proyectos e ideales que te marcaste: aportará ilusión a tu trabajo.
2. Vive con intensidad lo que haces. Cuando uno disfruta con lo que aprende o enseña, se nota. No pongas “el piloto automático”.
3. Aprecia lo que realizas. No siempre solemos conseguir lo que pretendemos. Hay que caminar hacia adelante con lo que tenemos.
4. Respeta a las personas que están delante de ti. Si eres profesor, llena de sabiduría a tus alumnos. Si eres alumno, valora el esfuerzo de los que intentan abrirte horizontes.
5. Sé consciente de tus limitaciones. Con ello conseguirás dos cosas: la humildad y el que los demás te puedan ayudar.
6. Encomienda a Dios tus afanes. El te dará la serenidad ante las dificultades, la sabiduría ante los retos, la constancia cuando te ronde la debilidad.
7. Sé persistente en tu responsabilidad. Educar, ni ser educado, es fácil. En el día de mañana se agradecen dos cosas: las personas que se desgastaron por nosotros y los conocimientos adquiridos.
8. Reflexiona sobre los frutos del pasado curso e, intenta, alcanzar aquellos objetivos que no fueron cumplidos.
9. Muéstrate delicado en tus expresiones físicas y verbales. No por ser espontáneo ni duro, somos más personas ni más respetados. Todo lo contrario.
10. Defiende tus ideales cristianos. Que se te vea contento de tu pertenencia a la iglesia de tu amistad con Cristo. Tendrás tu recompensa.

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